PENSAR MI VOTO: creer o no creer en las instituciones europeas

Si fuera por la mayoría de la prensa, pensaríamos que formar parte de las instituciones europeas es algo natural. España forma parte de ellas desde 1986, sin embargo, la relación de pertenencia o el uso que se hace de ellas hace que las posturas frente a las elecciones tenga diferentes manifestaciones.

La abstención también tiene sus matices

Es habitual que, en cada elección, se interprete el porcentaje de abstención como la capacidad de movilización de los partidos o se empleen palabras como desafección aunque no se entre en explicar las razones.

Es posible que los propios partidos, los que tengan medios suficientes, realicen encuestas para entender los motivos, pero no suelen explicarlo. Parece difícil medir la cantidad de personas que no votan porque quieren castigar bien a su opción habitual, bien a todas las candidaturas, bien no se entiende claramente lo que unos partidos y otros pretenden o bien no tienen interés por las elecciones.

Existe otro tipo de abstención que se dirige a poner en duda el sistema en su conjunto. Por simplificar, nos puede servir de ejemplo lo que tradicionalmente ha defendido el ANARQUISMO que vendría a representar esta opción. También con todos los matices, lo que defiende es un tipo de democracia más directo en el que la defensa de intereses comunes se realice más a través del cooperativismo y el asociacionismo para conseguir objetivos concretos que no aceptando un sistema, el capitalista, que modela las relaciones humanas hacia la competencia y la pérdida de valores humanísticos. Esta opción considera que la participación en las elecciones está legitimando ese sistema que, incluso, atenta contra supervivencia de la especie humana.

En un intento de medir la abstención, la candidatura ESCAÑOS EN BLANCO ofrece la posibilidad de, una vez conseguidos los escaños, renunciar a ellos haciendo visible la disconformidad. Pero no se trata, como en el caso anterior, de una disconformidad con el sistema en su totalidad. Lo que reclama esta candidatura es un cambio de Ley electoral para que quepan otras alternativas a las recogidas por el resto de partidos.

Partidos que no creen en la Unión Europea

Hay candidaturas que manifiestan una clara contradicción al presentarse para elegir representantes en unas instituciones con las que apenas comparten alguna idea. Con mayor o menor disimulo, parecen perseguir la derogación de todo lo legislado y manifiestan, ante todo, patrioterismo, un patriotismo de exhibición.

Son partidos que, además, juegan al despiste utilizando nombres que se prestan a confusión.

El FRENTE OBRERO es un claro ejemplo. Con el eslogan trumpista ‘España primero’ muestran un único objetivo común europeo, el que tiene que ver con la seguridad, incluyendo en ese concepto el endurecimiento de políticas que aumenten el racismo y la xenofobia.

IUSTITIA EUROPA es otro. Se presentan como opción electoral, pero piensan que lo último que pretenden las instituciones europeas es el beneficio de la ciudadanía.

El PARTIDO HUMANISTA también presenta candidatura pero, no porque crean en las instituciones, sino porque aspiran a una nación humana universal.

SOBERANÍA ALIMENTARIA ESPAÑOLA (SAE), como los anteriores, utiliza un nombre que se presta a la confusión. Aprovecha una denominación que se vincula con la agricultura, ganadería y pesca ecológica y no intensiva cuando lo que defienden es la derogación de toda norma que pueda favorecer un uso sostenible de los recursos alimenticios.

FALANGE ESPAÑOLA DE LAS J.O.N.S. sigue reivindicando lo mismo que en 2011. No ha cambiado su programa, no queda claro si porque no consideran que no han habido cambios o porque no tienen nada que ver con sus ideas.

Sacar tajada es el objetivo

Sin propuestas, aunque sean poco claras, la única declaración de intenciones manifestada por SE ACABÓ LA FIESTA es la petición de un apoyo incondicional.

Nada más opuesto al objetivo de estas páginas que lo que representa esta candidatura porque viene a defender lo insustancial, el aprovecharse de una ‘fama’ basada en contenidos vacíos cuando no en la mentira y el engaño.

La Comunidad Alvise Pérez solo quiere recoger las firmas que le lleven a ocupar un escaño (remunerado, claro) desde el cual asegurarse un sustancioso sueldo … ¿nos recuerda en algo a eso de los ‘chiriguitos’? … es posible … salió de la mano de otro gran parásito chiringuitero, Toni Cantó.

Lo que diga el partido europeo

Resulta verdaderamente curioso, también por contradictorio, que partidos que tengan como principio fundamental reivindicar la españolidad, no tengan un programa propio de propuestas que beneficien a la España que no se cansan de mostrar agitando banderas.

El Partido Popular y VOX vendrían a ser ejemplo de lo contrario a lo pretendido por la mayoría de candidaturas que acabamos de ver. Para ellos no hay disparidad con sus correligionarios europeos. La estrategia es conjunta.

Y es objetivamente más contradictorio que continuamente agiten contra determinadas políticas europeas y, ahora que tienen oportunidad, coincidan en que sus programas se refieran a los de sus respectivos grupos europeos.

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